"Tenemos una sólida experiencia en el entrenamiento de perros detectores de olores relacionados con enfermedades. Fue fantástico ver cuán rápido los perros localizaron el nuevo olor”, aseguró la directora del grupo DogRisk, Anna Hielm-Björkman.
En unos meses los perros habían desarrollado tal capacidad que casi eran tan fiables como una prueba PCR estándar.
Después de tal éxito, decidieron continuar adiestrando perros para poder controlar la propagación del virus en el país y los introdujeron en el aeropuerto de Helsinki-Vantaa.