Grecia: Giro de Tsipras, que planteó un ajuste tan duro como el que pedía la Unión Europea

Sin embargo, muchos en Grecia se preguntaban si en los hechos no era una capitulación de Tsipras, sorprendidos por el contenido del plan, que incluye todas las medidas de ajuste exigidas antes por los acreedores. Tan fuerte era esa sensación que anoche el premier tuvo que salir en su propia defensa. "No he vendido a los griegos", dijo.


11 jul, 2015 13:06

Una corriente de moderado optimismo reinaba ayer en las capitales europeas después de que el primer ministro griego, Alexis Tsipras, presentara su plan de reformas con el fin de obtener un tercer programa de rescate que evite a su país salir del euro.

Sin embargo, muchos en Grecia se preguntaban si en los hechos no era una capitulación de Tsipras, sorprendidos por el contenido del plan, que incluye todas las medidas de ajuste exigidas antes por los acreedores. Tan fuerte era esa sensación que anoche el premier tuvo que salir en su propia defensa. "No he vendido a los griegos", dijo.

Hace una semana, Tsipras, de la izquierda radical, instó a los griegos a rechazar, en un referéndum, las duras medidas de austeridad exigidas por la Comisión Europea, el FMI y el Banco Central Europeo. El 61,3% siguió su consejo y votó por el no. Pero ayer, Tsipras pidió al Parlamento autorización para negociar ese paquete de medidas, que es aún más riguroso que el que estuvo sobre la mesa antes del referéndum.

Ese programa prevé medidas ambiciosas, sobre todo, en materia fiscal. Las reformas del mercado de trabajo serán organizadas de acuerdo con los estándares de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), aceptados por Atenas.

El aumento del IVA se aplicará a las sociedades (del 26 al 28%), las compañías marítimas y la industria del lujo. También habrá más privatizaciones. Y el gobierno recortará 100 millones de euros en gastos militares este año y 200 millones en 2016.

En su presentación ante el Parlamento, el premier admitió que debió hacer concesiones ante los acreedores con el que país negocia desde hace años y que su plan "está lejos" de las promesas electorales de hace sólo una semana. "No quiero ocultar la verdad. El acuerdo que se debatirá en el Eurogrupo está lejos de nuestro programa", dijo. "No estoy dejando vendidos a los griegos. Nunca pedí el no para salir de Europa, sino para fortalecer nuestra capacidad negociadora", agregó.

Los mercados también reaccionaron con optimismo. Todas las bolsas europeas terminaron la jornada de ayer en sensible alza.

Grecia está aislada del resto del mundo en términos económicos. Las importaciones son imposibles, las exportaciones cada vez más difíciles y el sistema bancario está al borde del precipicio. Si la Comisión Europea (CE) acepta desbloquear rápidamente 35.000 millones de euros de fondos estructurales y agrícolas prometidos por su presidente para inversiones, "podría producirse un shock positivo en el país que compensaría los efectos de las medidas de austeridad", explicó Sefertzis.