Una grabación muestra los primeros momentos tras el atentado que se cobró la vida de al menos 13 personas y provocó más de 100 heridos.
En las imágenes se puede observar cómo un agente de policía calma a un niño en sus brazos, mientras sus colegas intentan ayudar a su madre a levantarse.
El pequeño había caído de su cochecito, que aparece destrozado en la acera.