Geeta Davi, de 32 años, llegó el sábado a un hospital público de Shahjahanpur, en el norte de India, y enseguida empezó el trabajo de parto.
Allí los médicos intentaron sacar al bebé tirando de su cuerpo y, según informa Independent.ie, dejaron la cabeza adentro del útero de la mujer.
Incapaces de completar el procedimiento, le dijeron a la joven y a su esposo que debían remitirlos a otro centro asistencial.
Así fue como la pareja recaló en el hospital de Bareilly, donde los médicos lograron quitar la cabeza del bebé del útero de Geeta, pero ella murió en esa intervención.
"Es culpa de los doctores, ellos nos abadonaron", sostuvo su marido Hemant, de 40 años.
Desde la Superintendencia de la Policía de Shahjahanpur, afirmaron que el hospital no tenía el equipamiento para encarar un parto tan complejo y "por eso la madre fue remitida a otro" centro asistencial.
"Los doctores no fueron capaces de manejar una situación tan tráfica y, debido a su negligencia, la cebeza del infante fue dejada adentro de la madre", dijo K G Yadav de la Superintendencia.
El juez de distrito de Shahjahanpur, Shubhra Saxena, confirmó que se abrió una investigación por lo ocurrido.