Hungría levantará un muro para cerrar su frontera con Serbia

El gobierno conservador nacionalista de ese país intenta impedir la entrada de inmigrantes ilegales. El Ministro de Relaciones Exteriores lo anunció el mismo día que el papa Francisco pidió esfuerzo internacional para prevenir migraciones forzadas.


17 jun, 2015 11:23

El gobierno húngaro decidió cerrar su frontera con Serbia debido al flujo de migrantes e iniciará los trabajos de construcción de una valla, anunció este miércoles el ministro de Relaciones Exteriores, Peter Szijjarto.

“El gobierno húngaro ha ordenado al Ministerio del Interior que cierre físicamente la frontera con Serbia”, declaró el Ministro en una rueda de prensa en Budapest.

Hungría prevé la construcción de una valla de cuatro metros de altura a lo largo de los 175 kilómetros de frontera, precisó.

Con 53.000 personas, Hungría es uno de los países europeos que más inmigrantes ilegales ha registrado en lo que va de año, en su mayoría procedentes de Oriente Medio y Kosovo.

Szijjarto añadió que el Gobierno ha ordenado al Ministerio del Interior tomar las medidas de preparación de aquí al 24 de junio, aunque no especificó cuándo se iniciaría la construcción.

“Hungría no hiere ninguna de sus obligaciones legales, ni acuerdos internacionales”, destacó el Ministro y recordó que otros países de la UE también defienden sus fronteras con alambradas.

Szijjarto aludió a las fronteras que tienen Grecia y Bulgaria con Turquía y añadió que “también ciudades españolas en el norte de África se defienden así frente a la presión migratoria”.

El Ministro señaló que a nivel europeo “el camino hacia la solución parece ser larga”, al tiempo que advirtió de que “Hungría no puede esperar más”, por ser el país más afectado en la UE.

El Gobierno magiar lanzó hace varias semanas una controvertida campaña contra la inmigración. Primero envió a todos los hogares del país un cuestionario en el que pide la opinión ciudadana sobre la inmigración ilegal, con preguntas que -según los críticos- sugieren una vinculación directa entre este fenómeno y el terrorismo.

Además, se pusieron en las calles carteles en idioma húngaro en los que se advierte a los inmigrantes que deben respetar la cultura y las leyes del país, y que no podrán quitarle el trabajo a los residentes locales.

Los países de la UE discuten desde hace semanas cómo frenar la ola migratoria desde África y Oriente Medio, que llega al continente a través del Mediterráneo y a través de los Balcanes.

El controvertido primer ministro húngaro, Viktor Orbán, ha calificado como “una locura” la propuesta comunitaria de crear un sistema de cuotas para repartir mejor entre los países a los inmigrantes que buscan asilo político en Europa.

En tanto, el papa Francisco pidió este miércoles esfuerzos a la comunidad internacional "para que actúe de manera concorde y eficaz para prevenir las causas de las migraciones forzadas".

Asimismo, e improvisando respecto al mensaje previsto, Francisco pidió "perdón" por "todas las personas y las instituciones que cierran la puerta a estas personas que buscan, la vida y a su familia".

Un mensaje que se produce cuando centenares de inmigrantes siguen bloqueados en Italia, ya que países como Francia les están impidiendo pasar en su viaje hacia el norte.

Francisco hizo este llamamiento tras la audiencia general de los miércoles en Plaza de San Pedro, al recordar que el próximo sábado se celebra la Jornada Mundial para el Refugiado, promovida por Naciones Unidas.