La participación de Irán en el torneo, que se celebrará del 11 de junio al 19 de julio, está rodeada de incertidumbre desde el estallido de la guerra en Oriente Medio a finales de febrero, tras los ataques llevados a cabo por Estados Unidos e Israel.
"Si no participamos en el Mundial, perderemos un importante activo diplomático", señaló Taj en una entrevista emitida el sábado por la noche en la televisión estatal.
El viernes, el propio Taj declaró que Teherán había fijado 10 condiciones para participar en el evento, exigiendo garantías sobre el trato que se dará al país.
Estas condiciones incluyen, en particular, la concesión de visados, el respeto al personal, a la bandera iraní y al himno nacional, así como un alto nivel de seguridad en los aeropuertos, los hoteles y en los trayectos hacia los estadios donde jugará la selección.
"El equipo viajará a Turquía a finales de semana y permanecerá allí entre diez y quince días... luego buscamos un vuelo chárter para ir a Estados Unidos", indicó Taj el sábado.
"Si rechazamos participar en el Mundial, la FIFA quizá acepte reemplazar a Irán por otra selección", dijo, añadiendo que el país sí participará en el torneo.
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, reafirmó que Irán disputará, como está previsto, sus partidos del Mundial en Estados Unidos.
Irán, que tendrá su campo base en Tucson, Arizona, se enfrentará a Nueva Zelanda, Bélgica y Egipto en el grupo G.