Los agentes rodean esta furgoneta blanca que tiene una orden de búsqueda. El conductor, Michael Anthony Pérez, al verse acorralado, abre una lata de gasolina, enciende un cigarro y amenaza con prenderse fuego.
Los policías consiguen evitar que se suicide rompiendo la ventana con una manguera de agua a presión. Sin embargo, cuando está fuera, lo matan de dos disparos. Según los agentes salió con un cuchillo.