La entrada del centro de refugiados Eschmarkerveld, en Holanda, amaneció en los últimos días con 14 cabezas de cerdo distribuidas entre el cerco y el suelo. También había bolsas de plástico llenas de sangre en las que fueron transportadas las cabezas.
A las pocas horas de conocida la noticia, se difundió un tweet con un mensaje sugestivo: "Si la democracia no funciona, la gente enfurece y desespera. Bienvenidos al infierno de Eschmarker".
De acuerdo con el canal local Oost los restos porcinos fueron descubiertos por la policía local. Sin embargo, no hubo ninguna organización que se haya adjudicado el hecho.