Mosul es una ciudad milenaria, la segunda por su población e importancia económica en el territorio iraquí.
Los videos, captados de manera clandestina, muestran mezquitas chiítas demolidas, escuelas abandonadas y mujeres obligadas a cumplir estrictas normas de vestir.
Los residentes dicen vivir con temor a ser castigados con la sharia, una extrema interpretación de la ley islámica que promueven los militantes.
Mientras EI se prepara para una esperada ofensiva del gobierno iraquí, voluntarios kurdos, chiitas y sunitas se entrenan para enfrentar al grupo extremista.