Jessica Whelan, la nena de cuatro años retratada por su padre para mostrar la lucha contra el cáncer infantil, murió este domingo a causa de la enfermedad. La pequeña padecía un neuroblastoma incurable.
Su padre Andy Whelan informó a través de la red social Facebook que su hija ya descansa en paz. “Me siento aliviado y triste por informar a todos ustedes que Jessica finalmente encontró la paz a las siete de esta mañana. Ya no sufre, ya no siente el dolor. Ahora mi princesa extendió sus alas de ángel y fue a jugar con sus amigos y seres queridos”.
El pasado 29 de octubre, el propio Whelam compartió en las redes una imagen cruda que retrata la enfermedad. “Esta fotografía fue hecha en un momento en que nosotros como padres no podíamos ofrecerle ningún consuelo”, explicó, al mismo tiempo que añadió que era la fotografía “más dura” que había tenido que hacer.
La foto sobrecogedora tenía la objetivo de concienciar sobre “la oscuridad del cáncer infantil”, y que las personas que no conocen de cerca la enfermedad “tal vez puedan hacer algo al respecto para que en el futuro ningún niño tenga que sufrir este dolor”.