La reina llegó acompañada por su esposo, el príncipe Felipe, y familiares cercanos como su nieto el príncipe William y su esposa, Kate, que se espera dé a luz al tercer hijo de la pareja en primavera.
William y Kate también se detuvieron a conversar con vecinos, que esperaban desde temprano, a pesar del frío, para entregar flores a la familia real.