"Hoy, con especial preocupación por su seguridad, la policía de Jerusalén impidió al Patriarca Latino, el cardenal Pizzaballa, celebrar la misa esta mañana en la iglesia del Santo Sepulcro", dijo Netanyahu en X.
“Insisto, no hubo mala intención alguna, solo preocupación por su seguridad y la de su comitiva”, sentenció.
El Patriarcado Latino, una diócesis católica con fieles en Israel, territorios palestinos, Jordania y Chipre, informó que la policía israelí impidió al prelado y al sacerdote a cargo del sitio "entrar a la iglesia del Santo Sepulcro de Jerusalén cuando se disponían a celebrar la misa por el Domingo de Ramos", un hecho que fue condenado por Italia y Francia.
Por primera vez en siglos, las máximas autoridades católicas no pudieron oficiar la misa en el lugar considerado uno de los más sagrados del cristianismo.