El espectáculo, titulado "1.000 figuras", fue una protesta pacífica contra la cumbre del G20 en la ciudad.
"La meta de nuestro desempeño hoy es mover a la gente en sus corazones, darles la motivación para volver a involucrarse políticamente, queremos crear una imagen, porque creemos en el poder de las imágenes, queremos motivar a la gente a participar, a liberarse de sus costras, participar en el proceso político”, dijo una asistente al evento.
Las figuras comenzaron luego a bailar y a sacudir sus cuerpos cubiertos de arcilla gris para revelar la ropa colorida o sus cuerpos desnudos.