En enero de 2013 la casa de moda anunció su decisión de financiar las obras de restauración de la "fontana", aquejada por el paso de los siglos, la masiva afluencia de turistas, la contaminación y las inclemencias meteorológicas.
De acuerdo al diagnóstico de la firma, los desperfectos se presentaban "en toda la superficie de la fuente, también sobre los yesos laterales de la fachada, que habían perdido su color original de falso (mármol) travertino".
Se encontraban en un particular mal estado las piezas escultóricas y las rocas sobre las que se sitúan, "recubiertas de espesas incrustaciones calcáreas", y algunas de las figuras mostraban grietas en la superficie.