Rusia anunció este lunes la firma de contratos con Irán para suministrarle misiles antiaéreos S-300, pese a las enérgicas protestas de Israel y las reticencias de los Estados Unidos y Arabia Saudita.
"El contrato no sólo ya fue firmado, sino que ya entró en vigor", informó Serguéi Chémezov, presidente de la corporación estatal rusa Rostej, durante un salón internacional de aeronáutica en Dubái, citado por las agencias rusas.
Al igual que hiciera en su momento el presidente ruso, Vladimir Putin, Chémezov insistió en que se trata de un armamento defensivo y que Moscú está dispuesto a proporcionárselo a cualquier país de Oriente Medio.
El funcionario explicó que, una vez que Moscú cumpla la primera parte de la operación, Irán retirará la demanda que presentó contra Rusia ante los tribunales internacionales por incumplimiento de contrato.
Lo que no aclaró el funcionario ruso es a cuánto asciende la operación, el número de baterías que recibirá Irán y si se trata de los S-300 o de su versión modificada para la exportación, los Antey-2500.
Putin levantó a mediados de abril el veto presidencial al contrato después de que Irán y las grandes potencias alcanzaran poco antes un principio de acuerdo sobre el controvertido programa nuclear iraní.