La Mesa del Senado, que es el órgano de gobierno de esa Cámara, cumplió con el trámite parlamentario de dar curso a la pregunta que en realidad fue presentada para demostrar la inutilidad de ese tipo de mecanismos para obtener respuestas del Ejecutivo a solicitudes parlamentarias.
El senador Mulet explicó que se trataba de una iniciativa para comprobar si la Secretaría de Estado de Relaciones con las Cortes "reflexiona sobre la inutilidad e inconcreción" de sus contestaciones por escrito, ya que considera que las respuestas gubernamentales a los parlamentarios "no aportan ningún tipo de información".
Ahora el Ejecutivo tendrá que responder por escrito, en un plazo máximo de treinta días, a la siguiente cuestión: "¿Qué protocolos tiene adoptados el Gobierno ante la posibilidad de una apocalipsis zombi?".
El vicepresidente de la Cámara, Pedro Sanz (PP), confirmó a la prensa que no ha habido "ningún problema" en aceptar la pregunta, aunque ironizó al respecto: "Lo que no sabemos es la contestación que darán".