La mujer sabía que era la mejor para el cargo pero esto es lo que le dijo el dueño de la joyería: "Que me sobraban 20 o 30 kilos, que hiciera ejercicio, que caminara", según publica Antena 3.
Como si fuera poco, el dueño de la joyería también e dijo que a lo sumo podría trabajar media jornada porque era madre de dos niñas.
La mujer sufrió una doble discriminación y por eso acudió a la TV para denunciar este hecho.
Ni la delgadez es sinónimo de mala salud ni el exceso de peso es un ideal pero la discriminación debería ser eliminada de cualquier dieta de salud mental.