Todo comenzó luego de que Jacob Sempler fuera atropellado en Estocolmo debido a que todo su interés estaba puesto en su teléfono y no logró percatarse de que un auto estaba pasando.
Tomó conciencia en ese momento que su adicción al smartphone podría costarle la vida y junto a su socio Emil Tiisman, crearon esta particular señal.
Al principio las nuevas señales fueron utilizadas con un fin únicamente publicitario, pero llamaron la atención de los transeúntes, los cuales compartieron las imágenes en las redes sociales, que se viralizaron en pocos días entre los habitantes de Estocolmo.
Las autoridades decidieron retirar las señales debido a que no eran oficiales. Pero, luego de unos meses y después de la repercusión que alcanzaron, decidieron incorporarla al código de circulación de Suecia.
El aviso está dirigido a los autos y el peligro, obviamente, son representan las personas que no levantan la mirada por estar viendo la pantalla de su celular.