Terremoto en México: aumenta el número de víctimas en medio de la búsqueda de sobrevivientes

Los soldados y marinos se integraron a los trabajos que desde los primeros minutos asumieron los ciudadanos y tomaron el mando para continuar con las labores de búsqueda.


19 sept, 2017 23:58
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Internacionales: Terremoto en México: aumenta el número de víctimas en medio de la búsqueda de sobrevivientes

Mientras aumenta la cifra de víctimas mortales por el terremoto de magnitud 7,1 que sacudió el centro del país, los servicios de emergencia continúan con las labores de rescate en las zonas afectadas.

De acuerdo con un balance de Protección Civil, hasta el momento hay 139 personas fallecidas. Las Fuerzas Armadas mexicanas se movilizan para garantizar la seguridad en los 44 sitios colapsados en la Ciudad de México por el terremoto de magnitud 7,1 en escala de Richter que azotó violentamente el centro del país.

Los soldados y marinos se integraron a los trabajos que desde los primeros minutos asumieron los ciudadanos y tomaron el mando para continuar con las labores de búsqueda de sobrevivientes junto con los cuerpos de emergencia.

La ayuda de los ciudadanos fue vital para rescatar a los primeros sobrevivientes, quienes de inmediato fueron trasladados por los servicios de emergencias a hospitales cercanos.

Ante la magnitud de la tragedia, el Gobierno mexicano ordenó tanto a hospitales públicos como privados recibir a los heridos, así como la gratuidad de los servicios de transporte públicos.

LA BÚSQUEDA EN MEDIO DE LA TRAGEDIA

En la calle Monterrey con Viaducto Miguel Alemán, una de las principales arterias de la ciudad, un edificio de al menos cuatro plantas se derrumbó por completo. El escenario es desolador y al menos un centenar de uniformados del Ejército, bomberos y Protección Civil trabajan a contrarreloj para poder sacar a gente con vida bajo los escombros.

Lo hacen a pico y pala, y con cubos para sacar los escombros en una labor hormiga. También hay una grúa que apenas sacó un enorme cartel publicitario que cayó encima del edificio al producirse el movimiento telúrico, cuando se conmemoraba el 32 aniversario del terremoto de 1985 que dejó miles de muertos en la capital.

José Angel Quimber, un vecino de la zona, fue de los primeros en acudir al rescate. El edificio "tenía cuatro pisos, este edificio y en lo que estuve yo, ayudamos a salir a dos persona heridas" y a dos fallecidos, lamenta.

A la mínima señal de ruido entre los escombros se hace silencio. Los expertos en rescate levantan las manos y se pone mucha atención. Incluso usan una manguera que colocan entre los escombros para detectar cualquier sonido.

Los perros, enseñados para localizar a personas bajo los escombros, hacen su labor. Lleno de polvo, José Rangel contempla ahora las labores de rescate desde una de las esquinas de la calle. Él también fue de los primeros en llegar a este derrumbe. Hay al menos 30 edificios caídos en la ciudad.

Otros peligran, y prueba de ello es un bloque de tres plantas prácticamente pegado al lugar del derrumbe, que desalojaron con posterioridad luego de que se ladeara. "Sacamos escombros y hacemos fila, y cuando te piden silencio te quedas callado. Si se escuchan aplausos, se abre el paso" para sacar a la persona, explica el joven.

FATÍDICO SISMO DEL 7 DE SEPTIEMRE

Tras siete años en México, no recordaba un terremoto así, que se suma al fatídico sismo de magnitud 8,2 en la escala de Richter del pasado 7 de septiembre que impactó sobre todo en el sur del país y dejó 98 muertos.

Alonso, un enfermero de un hospital público, es uno de los muchos voluntarios que apoyan ante este siniestro. Con su mochila repleta de medicamentos y productos de primeros auxilios, como vendas, sale en dirección a otro punto de la ciudad con su colegas del hospital, donde les han pedido refuerzos.

No es el único, y muchas personas, con una simple mascarilla para no aspirar el polvo, ayuda como puede. Por ejemplo, formando largas cadenas humanas que transportan material de primeros auxilios y agua.

Se oyen aplausos y desde un altavoz se pide silencio porque puede haber gente viva bajo los escombros de este edificio de la colonia (barrio) Narvarte. Una grúa procede a levantar un gigante pedazo de la vivienda. Mientras, se instalan ya unos potentes reflectores frente al edificio en ruinas, pues la noche se acerca.

Tardarán horas, si no días, para sacar tantas toneladas de escombros, con el cuidado pertinente de no dañar a los posibles personas que quedaron sepultadas vivas, en la catástrofe más grave que recuerda la capital del país desde 1985.

Fuente: EFE.