En total 1.029 familias fueron evacuadas en la norteña provincia de Cagaya y la vecina Isabela, donde el tifón pasó camino hacia Taiwán.
De acuerdo a la agencia EFE, los muertos son un filipino de 70 años y su hijo de 45, que fueron electrocutados al subir al techo de su vivienda.
El tifón Noul provocó vientos sostenidos de 160 kilómetros por hora en la provincia de Batanes, al norte de la isla de Luzón, y está previsto que abandone el área de acción de Filipinas el martes por la mañana.
Las autoridades confían en que la cifra de muertos no será muy elevada gracias a las medidas preventivas adoptadas desde el viernes.