Todo marchaba normalmente para los novios que se casaban en una iglesia del estado de Agreste, en Brasil. De pronto, entró un hombre vestido demasiado informal para ser invitado a la ceremonia. Caminó detrás de la pareja que caminaba sonriente al altar para darse el "sí, quiero".
Se detuvo cuando ubicó a los hombres que buscaba y con los que parecía vincularlo algún asunto oscuro. Sacó su arma, escondida entre su ropa y abrió fuego.
El autor de los disparos luego huyó y está prófugo.
Las víctimas fueron identificadas como Cícero Barbosa da Silva, de 62 años y Edmilson Bezerra da Silva, de 37, quienes eran testigos de la ceremonia.
Los heridos fueron trasladados a un hospital de la localidad y la ceremonia siguió su curso. Al final los novios se casaron.
Según fuentes no oficiales, uno de los heridos habría asesinado y mandado a matar al hijo del autor de los disparos, quien habría actuado en venganza por la muerte de su hijo.