Además de los tres fallecidos este fin de semana, dos de ellos en Oklahoma y uno en Texas, las autoridades reportaron el lunes otros tres muertos en estos dos estados.
En DeSoto (Texas), fue hallado en un colector de aguas pluviales el cuerpo sin vida de un joven de 14 años desaparecido desde el domingo, cuando salió a pasear con sus dos perros, según reportó la emisora especializada The Weather Channel.
Por otro lado, una joven de 18 años murió en Devine (al sur de San Antonio, Texas) el domingo por la noche, cuando el agua arrastró el vehículo en el que se dirigía a su casa después de asistir a su fiesta de graduación, informó la cadena Fox.
En Sapulpa (Oklahoma), un hombre de 37 años murió a causa del temporal, según el Departamento de Gestión de Emergencias estatal, que no ofreció más detalles.
El gobierno local ordenó a los residentes de la ciudad de San Marcos (Texas) la más golpeada, a evacuar sus hogares a primera hora de la mañana, cuando las aguas crecían rápidamente en torno a la ciudad tras una lluvia torrencial que convirtió las calles en ríos.
Estas muertes se suman a las de una mujer de 33 años que falleció el sábado dentro de su automóvil arrastrado por la corriente y la de un bombero que se ahogó cuando trataba de rescatar a otros ciudadanos el domingo, ambas en Oklahoma.
También en Texas hubo un fallecido el domingo en la ciudad de San Marcos a raíz de la crecida del río Blanco.
En escenas surrealistas, se veían autos y camionetas sumergidas y la gente flotando en sillones inflables por las calles inundadas.
El gobierno de la ciudad indicó que abrió refugios temporarios para albergar a los residentes que no podían regresar a sus hogares.
El servicio nacional de meteorología advirtió que se esperaban severas tormentas eléctricas en una larga franja de las planicies en torno al valle del río Mississippi, además de "posibles tornados aislados, granizo y vientos dañinos" e inundaciones repentinas desde la céntrica Iowa hasta la sureña Texas.
Las lluvias que se registraron a lo largo de este fin de semana en Texas y Oklahoma provocaron inundaciones que forzaron la evacuación de unas dos mil personas.