El presidente estadounidense, Donald Trump, dijo este viernes que estudia una "toma de control amistosa" de Cuba, en momentos en que Washington presiona a la isla comunista.
"El gobierno cubano está hablando con nosotros y tiene problemas muy serios, como ustedes saben. No tienen dinero, no tienen nada en este momento, pero están hablando con nosotros y quizá veamos una toma de control amistosa de Cuba", declaró el presidente estadounidense a la prensa al salir de la Casa Blanca para un viaje a Texas.

"Después de muchos, muchos años, hemos tenido muchos años de lidiar con Cuba, vengo escuchando hablar de Cuba desde que era pequeño. Están en grandes problemas", dijo el mandatario que fue consultado sobre el tema, unos días después de que se registrara un incidente hasta ahora no esclarecido entre una embarcación estadounidense que fue atacada por el gobierno caribeño, que aseguró que se trataba de “terroristas”.
En las últimas horas también trascendió una reunión entre el equipo del Secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, y el nieto del ex dictador Raúl Castro. Allí se habría comenzado a debatir la posibilidad de poner en marcha un proceso en el cual el gobierno de Trump levante sus sanciones y al mismo tiempo la Isla empiece a abrirse políticamente.