El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que Irán podría ser “eliminado” en una sola noche y fijó un ultimátum para que el país abra el Estrecho de Ormuz si quiere evitar ataques contra su infraestructura energética.
“Todo el país podría ser eliminado en una sola noche y esa noche podría ser mañana por la noche”, afirmó durante una conferencia de prensa, en la antesala del vencimiento del plazo impuesto a Teherán.
En paralelo, Trump consideró que la propuesta de un alto el fuego por 45 días representa un “paso muy significativo”, aunque aclaró que “no es suficiente”, luego de que medios iraníes informaran el rechazo de la iniciativa por parte del régimen.
Las negociaciones, con mediación de Pakistán, se desarrollan bajo una fuerte presión militar y diplomática. En ese contexto, Israel intensificó sus ataques y bombardeó instalaciones petroquímicas clave en territorio iraní, entre ellas el complejo South Pars, considerado uno de los mayores yacimientos de gas del mundo.
El conflicto, iniciado el 28 de febrero tras una ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel, ya dejó miles de muertos y provocó un fuerte impacto en los precios internacionales del petróleo, con consecuencias en la economía global.
Desde Teherán, las autoridades rechazaron el cese al fuego e insistieron en continuar la guerra hasta que lo consideren necesario. Además, amenazaron con represalias “más devastadoras” en caso de que se concreten ataques contra infraestructura civil, especialmente en torno al estratégico Estrecho de Ormuz.
En el plano internacional, crecieron las advertencias por posibles violaciones al derecho humanitario. El presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, calificó como “ilegal” cualquier ataque contra instalaciones civiles, mientras que desde Irán denunciaron potenciales “crímenes de guerra”.
Por su parte, Trump desestimó esas críticas y sostuvo que el verdadero crimen sería permitir que Irán desarrolle armamento nuclear.
En medio de la escalada, se multiplican los bombardeos cruzados. En Teherán, ataques a instalaciones energéticas y zonas residenciales dejaron decenas de víctimas y obligaron a evacuar hospitales, mientras que en Haifa, en Israel, equipos de rescate recuperaron cuerpos tras el impacto de misiles iraníes.
El conflicto también se extendió a otros puntos de la región, con ataques reportados en Kuwait y Emiratos Árabes Unidos, y nuevos bombardeos en Líbano, donde Israel atacó el sur de Beirut, zona de influencia del grupo Hezbolá.
Fuente: AFP.