Turquía prepara un muro para evitar la infiltración de terroristas

El Gobierno islamista moderado turco ha decidido reforzar su seguridad en sus fronteras con Siria. Un joven estudiante de 20 años que viajó este año ilegalmente a Siria presuntamente para entrenar fue identificado por exámenes de ADN como el responsable de la muerte de 32 personas anteayer en un atentado en el que se hizo estallar.


23 jul, 2015 15:14
Internacionales: Turquía prepara un muro para evitar la infiltración de terroristas

El joven fue identificado por los medios turcos como Seyh Abdurrahman Alagöz, un estudiante de la provincial de Adiyaman. Él habría sido el responsable de hacer explotar una bomba que mató a 32 militantes kurdos en un centro cultural en Suruc, cerca de Kobane, en Siria, feudo de los kurdos que luchan contra Estado Islámico.

"Era un miembro activo en un grupo relacionado con Siria que apoya a Estado Islámico. Sabemos que fue a Siria ilegalmente", dijo un oficial turco, bajo condición de anonimato.

La madre del joven, Semüre Alagöz, dijo al diario local Radikal que su hijo había viajado "al exterior" seis meses atrás y había vuelto hacía diez días.

La mujer agregó que el hermano menor de Alagöz, Yunus, lo siguió poco después. "No nos dijeron dónde fueron o qué tipo de trabajo habían encontrado. Sólo me dijeron «No te preocupes por nosotros, estamos bien»", dijo la madre.

"No sé si se unieron a Estado Islámico. Son buenos chicos, no lastimarían a nadie", señaló.

Según Radikal, Alagöz trabajó en una cafetería en Adiyaman -una localidad muy conservadora-, muy frecuentada por simpatizantes del Estado Islámico.

La policía había hallado el documento de Alagöz sobre un cadáver irreconocible tras la explosión. Inicialmente la sospecha recayó en una joven de 18 años, equívoco surgido porque el atacante usaba un velo casi integral.

Un muro, ¿la solución?

El Gobierno del primer ministro Ahmet Davutoglu ha decidido endurecer su estrategia en su frontera sur, utilizada por los diversos bandos en combate para introducir a sus militantes en Siria o infiltrarse desde allí en Turquía.

El Ejecutivo ha tomado esta decisión siguiendo las presiones de EE UU y tras los atentados de esta semana en dos localidades fronterizas: el lunes 32 personas fallecieron en un ataque suicida atribuido al Estado Islámico (EI) en Suruç y el miércoles dos policías fueron asesinados por el grupo armado kurdo PKK en Ceylanpinar.

Este jueves, un soldado turco ha muerto y otro ha resultado herido en enfrentamientos con el Estado Islámico en la frontera con Siria, informa Reuters. “Los soldados devolvieron el fuego después de los disparos provenientes del lado sirio, en una región en la que hay presencia de milicianos del Estado Islámico”, ha indicado un alto funcionario turco que ha asegurado que los enfrentamientos continúan en este momento. La prensa local ha informado de que los enfrentamientos se han producido cerca de la localidad de Elbeyli, un área a la que el Ejército ha enviado refuerzos en las últimas semanas. Y Turquía ha enviado aviones de combate a la zona, informa Reuters.

"Sea cual sea su objetivo y sea cual sea la fuente de la que se alimentan, todas las organizaciones terroristas recibirán de nuestra parte la misma respuesta", ha incidido el primer ministro en su cuenta de Twitter.

El primer paso en esta nueva estrategia —que este jueves será perfilada en una reunión extraordinaria del Consejo de Seguridad Nacional— ha sido despachar a un numeroso contingente de las Fuerzas Especiales del Ejército a la localidad de Kilis, que hace frontera con territorio sirio controlado por el Califato, y donde las Fuerzas Armadas turcas han desplegado artillería pesada en las últimas semanas. Más unidades de los llamados boinas-burdeos han sido también enviadas a otras provincias que limitan con zonas de Siria controladas por rebeldes islamistas y milicias kurdas.

La segunda fase incluye la construcción de un "sistema de seguridad integrada" que, según los primeros bocetos filtrados a la prensa, será similar al muro construido entre EE UU y México o los existentes en partes de Israel e Irak. Estará formado por dos líneas defensivas —una primera de cemento armado y otra de valla metálica, ambas cubiertas de alambre de espino— entre las cuales discurrirá una carretera patrullada por blindados de las fuerzas de seguridad. La zona estará iluminada y dispondrá de un sistema de vigilancia electrónico durante las 24 horas que incluye sondas militares, drones y cámaras térmicas.

Por el momento, se han presupuestado 2.000 millones de liras turcas para el proyecto (670 millones de euros), lo que no basta en absoluto para cubrir los más de 900 kilómetros de frontera con Siria. "Comenzaremos por los puntos más urgentes. Se establecerán bloqueos físicos para cerrar los puntos de paso de los terroristas", explicó el portavoz del Gobierno, Bülent Arinç.

"Es un sistema tan viejo como las fortalezas medievales. Será efectivo, pero no solucionará un problema que exige soluciones políticas", opinó el analista Sedat Laçiner en la cadena CNN-Türk. "Israel también ha construido muros bien altos, pero sus problemas han continuado".

Este jueves ha trascendido que Turquía permitirá a EE UU usar su base aérea de Incirlik para las misiones contra el Estado Islámico a partir de agosto. Hasta ahora se había negado. La medida forma parte del acuerdo al que llegaron ambas partes tras la visita de John Allen (el coordinador de la lucha estadounidense contra el EI) hace unas semanas.

En lo que va de año, el Ejército turco ha detenido a 468 yihadistas extranjeros tratando de penetrar en Siria —más de la mitad de ellos de nacionalidad china y la etnia uigur— y se ha incautado de casi un millón y medio de píldoras estupefacientes, se cree que usadas por el EI para drogar a sus soldados antes de lanzarlos al combate.

El exasesor militar Metin Gürcan considera "poco realista" el proyecto de seguridad fronteriza turca: "¿Qué ocurrirá con los túneles? La frontera turco-siria es muy artificial y la gente de ambos lados lleva décadas comerciando. Hay numerosos túneles para el contrabando" que son también utilizados por los grupos armados. Para Gürcan, lo primordial es fortalecer la legislación antiterrorista y fronteriza, ya que "hay 28 agencias gubernamentales que se encargan de ella, desde el Ministerio de Agricultura al Ejército, y 27 legislaciones diferentes, que entran en contradicción y dejan muchas zonas grises", explicó a EL PAÍS.

Además, como afirma el columnista Ali Bayramoglu, del diario progubernamental Yeni Safak, el problema no se limita a la frontera, pues el EI "es una organización que se está dirigiendo gradualmente hacia Turquía". De acuerdo a datos de inteligencia citados por los medios turcos, además de los 7.000 ciudadanos turcos que se han unido al Estado Islámico en los últimos tres años, la organización yihadista podría contar con hasta 3.000 seguidores en diversas células dentro de la propia Turquía.