El ataque incluyó la explosión de garrafas de gas dentro de la fábrica. Al parecer, el autor del atentado entró con un vehículo al establecimiento con una bandera islamista y colisionó contra varias garrafas de gas, lo que originó una fuerte explosión.
Además, el cuerpo decapitado de una persona fue encontrado en las inmediaciones de la fábrica, aunque por el momento se desconoce si la víctima fue asesinada allí o en otro lugar. La cabeza de la víctima apareció clavada en la verja de la fábrica y mostraba asimismo inscripciones en árabe, según la agencia AFP.
Un sospechoso de unos 30 años, con antecedentes polciales, fue detenido por su posible vinculación con el atentado.
El presidente francés, François Hollande, confirmó que el atentado lo llevó a cabo una persona que conducía un coche "quizás acompañada de otra". La intención sin duda era provocar una explosión. Se trata de un ataque de naturaleza terrorista", aseguró Hollande.
El ataque se produce seis meses después de los atentados contra Charlie-Hebdo en París.