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Un preso pidió que lo dejen en la cárcel para terminar unos cursos de formación
No es común que un preso quiero quedarse en la cárcel. Por eso un recluso de la prisión de Alhaurín de la Torre, se volvió noticia, al pedirle a la Audiencia Provincial de Málaga que lo dejen en prisión para terminar unos cursos de formación que había comenzado.
El detenido fue condenado a cuatro años de prisión por abusar sexualmente de una de sus compañeras de piso, aunque está a punto de salir de la cárcel, tras cumplir los dos años máximos contemplados en la ley.
Fuentes judiciales indicaron a la agencia de noticias Efe que el preso, para sorpresa de los magistrados y fiscal, pidió que lo dejen en prisión, al menos, hasta finales de noviembre cuando está previsto que terminen los cursos de formación que realiza ya que “no los podría pagar en la calle”.

La Sala decidió que el preso permanezca en prisión hasta agotar el plazo máximo de dos años de prisión preventiva, que marca la ley, aunque reconocieron que nunca se habían encontrado con un caso similar en su trayectoria profesional.
Los hechos por los que el acusado fue juzgado se remontan a la madrugada del 29 de noviembre de 2015, en Vélez Málaga, cuando el acusado entró en la habitación de una de sus compañeras, se desnudó y se introdujo en la cama para seguidamente abusar de la misma.
Cuando ocurrieron los hechos el acusado, de 36 años y natural de Bolivia, se encontraba en situación irregular en España y tenía una orden de expulsión del territorio nacional desde 2009.
Una vez que recupere la liberar, el acusado no podrá aproximarse o comunicar con la víctima por cualquier medio durante cinco años, así como la medida de libertad vigilada durante cinco años, que deberá ejecutarse tras el cumplimiento de la pena privativa de libertad, según la sentencia.
Foto: Ilustrativa.