La decisión judicial paraliza la deportación de quienes llegaron a Estados Unidos con una visa válida y quedaron detenidos en distintos aeropuertos a raíz de la disposición de Trump.
La sentencia, dictada por la jueza Ann Donnelly, de Brooklyn, Nueva York, recae sobre personas con solicitudes de refugio aprobadas, visas válidas y "otras personas legalmente autorizadas para ingresar a Estados Unidos".
El documento sostiene que existe un riesgo de "lesión sustancial e irreparable" a los afectados.