Un suicidio conmocionó a Glasgow, Escocia, luego de que un hombre se arrojara desde el tercer piso del Grand Central Hotel, ubicado al lado de la Estación Central de la ciudad.
El hombre, de unos 47 años, al arrojarse fue sujetado por un agente de policía que hizo lo imposible para que el suicida no lleve a cabo su cometido. Sin embargo y tras varios minutos aguantando el peso del hombre que colgaba de cabeza, terminó cayendo al vacio perdiendo la vida.