El momento parece sacado de una película de acción de Hollywood. La historia está protagonizada por Salvador Reyes, de 42 años, quien tomó por asalto su propia casa en Tulsa, la segunda ciudad más grande de Oklahoma, y mantuvo como rehenes a su mujer y a una nena de dos años, apenas unos días después de que su pareja le pidiera el divorcio.
El ataque ocurrió el mes pasado aunque las imágenes acaban de darse a concer, la esposa y los otros tres chicos lograron escapar de la vivienda, pero el hombre se quedó con la beba.
La policía rodeó la casa, hasta que la tensión tocó su pico máximo cuando Reyes abrió una puerta ventana y se mostró con la niña en brazos.
En ese momento, el oficial Jason Lawless presenciaba la escena, lo tenía en la mira y no dudó: le disparó a la cabeza. La bala fue certera, el momento fue registrado por una de las cámaras instaladas en los patrulleros de la policía de Oklahoma.