Un supuesto sicario brasileño publicó un video de él afeitando el pelo de su novia como castigo por haberle sido infiel, según ha explicado él mismo. La mujer se vio obligada a ponerse en cuclillas mientras un hombre la dejaba completamente calva, según publicó el diari Metro de Reino Unido.
Finalmente, el hombre agarra un manojo del pelo recién cortado y se mofa de la joven poniéndoselo en su cabeza a modo de peluca. Otro miembro de la pandilla -el que había estado dictando las órdenes- le entregó un teléfono móvil y le ordenó que hiciera una llamada, que se creía que era al hombre con quien había engañado a su pareja.
Los expertos locales explican que este tipo de castigo de advertencia es común en los cárteles de drogas en todo Brasil, realizando una vergüenza pública a cualquiera que rompe sus reglas.