El conflicto en Medio Oriente generó un episodio inesperado en el Challenger de Fujairah, certamen que se disputa sobre superficie dura en esa ciudad de Emiratos Árabes Unidos.
El bielorruso Daniil Ostapenko y el japonés Hayato Matsuoka disputaban el tercer set de un encuentro por un lugar en el cuadro principal cuando fueron advertidos por la caída de un misil en las inmediaciones del Tennis Country Club de Fujairah.
En pleno partido sonó la alarma de ataque aéreo, el juego fue interrumpido y los tenistas, el árbitro y los alcanzapelotas abandonaron rápidamente la cancha para resguardarse.
El encuentro se desarrollaba mientras una refinería de la ciudad —uno de los principales centros de exportación de energía del país— se encontraba en llamas. Más tarde, las autoridades informaron que el fuego fue controlado y que las operaciones en la zona se reanudaron sin que se reportaran víctimas.