“Sabemos que cobraste 150 mil pesos, queremos esa plata”, le dijeron los secuestradores al docente Matías Vélez cuando lo raptaron a la salida de la escuela donde trabaja en Marcos Paz.
Los delincuentes tenían un dato, estaban esperando a una persona, pero no era Matías. Al darse cuenta del error, los ladrones lo dejaron atado de pies y manos en un descampado de Merlo. El joven pasó allí 27 horas y fue rescatado gracias a Bruno, un perro policía que logró rastrearlo.