La presidenta Cristina Fernández volvió este miércoles a hacer una férrea defensa de su gestión de Gobierno y tras advertir que "nadie" le "puede dar lecciones de cómo hacer crecer la economía", sostuvo que "los argentinos hace rato que dejamos de chuparnos el dedo".
Durante un acto en la localidad mendocina de Maipú, transmitido por cadena nacional, la número 22 en lo que va del año, la mandataria aseguró que "hay algunos que se hacen los otarios" y otros creen que "nosotros somos los otarios".
Pero, advirtió, "los argentinos hace rato que dejamos de chuparnos el dedo".
En un fuerte tono de campaña, la jefa de Estado planteó a los argentinos que "el destino está en sus manos" para "terminar" obras y volvió a exhortar a los candidatos oficialistas y de la oposición a que expliquen a la sociedad "qué piensan" hacer en materia de políticas públicas y cuál debe ser el rol del Estado.
"El Estado son los 40 millones de argentinos y el rol del Estado es fundamental. Quiero escuchar a cada uno de los argentinos, propios y extraños, que aspiran a ocupar el lugar que yo ocupo, sobre qué piensan hacer del Estado y las políticas públicas", enfatizó.
La presidenta encabezó en tierra mendocina el acto de inauguración de obras junto al gobernador saliente, Francisco "Paco" Pérez, y el candidato a sucederlo, Adolfo Bermejo, entre otros postulantes del Frente para la Victoria de cara a las elecciones previstas para el 21 de junio próximo en la provincia.
Escoltada en el escenario por Pérez y el ministro de Economía, Axel Kicillof, y, más atrás por el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, y funcionarios nacionales y provinciales, la Presidenta abogó para que su sucesor tenga el "corazón en todo el país para seguir creciendo".
"Cualquiera sea su condición social, cualquiera sea su pensamiento político, cualquier sea su identidad histórica, que sepa que aunque hay una Casa Rosada que está ubicada en el puerto de Buenos Aires, tiene que haber un Presidente con el corazón en todo el país para seguir creciendo", manifestó.
En un nuevo autoelogio de las políticas kirchneristas, Fernández de Kirchner alertó que "nadie nos puede dar lecciones de cómo hacer crecer la economía".
Aunque sostuvo que su intención no era pronunciar un "discurso antiempresario", expresó que detrás de cualquier emprendimiento privado, siempre estuvo su gobierno para apuntalarlo.
En tal sentido, ponderó que siempre estuvo "también el Estado para sostener las empresas privadas".
"Podemos jactarnos de haber conciliado y articulado el rol del trabajador junto al rol de capital para construir un país y hacer crecer la Nación", destacó.
Luego, sin identificarlos, reprochó a sectores políticos que "cuando les tocó gobernar hicieron mal los números" y enfatizó el "crecimiento" del país alcanzado durante su administración a la cual, dijo, no solo le "cierran" las cifras sino también "el balance social".
"Cuando no nos quieren hablar de números desde otros lugares de la política es porque cuando les tocó gobernar hicieron muy mal los números", acusó.
Con todo, admitió que "falta mucho todavía" porque el país tiene "columnas en el debe".
Sin embargo, la titular del Ejecutivo dijo que "tenemos muchas columnas también en lo que hemos hecho".
Al inaugurar un hospital en la localidad de Maipú y liderar una teleconferencia con la Patagonia por el trazado de varios tramos de la ruta 40, la Presidenta afirmó que "hacía décadas que no se podían hacer tantas cosas".