Ante la presencia del presidente Javier Milei, el arzobispo Jorge García Cuerva encabezó este lunes el tradicional Tedeum por el Día de la Patria en la Catedral Metropolitana, donde llamó al diálogo, cuestionó la polarización y advirtió que "hay hermanos que hoy se sienten paralizados en su esperanza".
Durante su mensaje frente al Gabinete nacional, García Cuerva remarcó que "nadie es descartable, nadie es desechable", y agregó: "Comenzando por los abuelos, los niños, los enfermos, las personas con discapacidad, los adolescentes atravesados por la droga, los trabajadores informatizados".
En su homilía, el arzobispo sostuvo que existen "cuatro actores que son esenciales para la Argentina de hoy". En primer lugar, mencionó "el bien común, no como una suma de intereses sino como la capacidad de una nación por velar por todos sus hijos, especialmente los más necesitados".
Luego hizo referencia "al actor del diálogo, respetando, buscando consensos en la diversidad" y "al actor de la amistad social". En ese tramo, pidió: "Basta de arengar la división y la polarización, porque nadie se salva solo, como decía Francisco".
También destacó "el actor de la esperanza", al que definió como "un motor interno" que impulsa a quienes "hacen enormes esfuerzos y siguen apostando por un futuro mejor".
Además, García Cuerva consideró que "nos falta una clase dirigente que se anime al diálogo, al encuentro, a la reconciliación, que lo haga por los que no puedan más y sufren la parálisis por la falta de trabajo y oportunidades".
Milei participó del acto acompañado por los principales funcionarios de su Gobierno, en medio de las tensiones internas surgidas en los últimos días y de la polémica por la investigación contra Manuel Adorni por presunto enriquecimiento ilícito. La vicepresidenta Victoria Villarruel no fue invitada a la ceremonia.