El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, habló este lunes ante la Asamblea Legislativa bonaerense. “Hay otro camino. Es necesario cambiar el rumbo nacional”, convocó, al tiempo que llamó a construir una alternativa federal.
Durante su exposición, el mandatario centró sus críticas en el presidente Javier Milei, advirtió sobre un escenario de estanflación y se presentó como un modelo opuesto al del Gobierno nacional. En ese marco, denunció una asfixia financiera para la provincia por una deuda que estimó en 15 billones de pesos y sostuvo que, sumada a la retracción de la inversión, el impacto ascendería a 22 billones.
“No hay lugar para fantasías ni voluntarismos. Incluso los economistas y comunicadores más admirados por la derecha caracterizan a este momento en términos de estanflación. La peor de las combinaciones: recesión e inflación”, afirmó.
Kicillof enumeró indicadores que, según planteó, reflejan “la magnitud de la tragedia nacional”. Señaló que desde la asunción de Milei cerraron 21.338 empresas, de las cuales 5.832 corresponden a territorio bonaerense. “Es un tendal”, expresó, y agregó que “sólo se utiliza el 53,8 por ciento de la capacidad de producción instalada en la Argentina”.
El gobernador sostuvo además que las familias triplicaron sus deudas y que el 9 por ciento de los créditos se encuentra impago. Mencionó cierres de fábricas —como el caso de FATE— y afirmó que la industria cayó 10 por ciento, la construcción 26 por ciento y el comercio 6 por ciento.
En ese contexto, describió “un plan de destrucción masiva de la industria nacional” y aseguró que se perdieron 299.600 empleos registrados, mientras que otros 200.000 trabajadores pasaron a la informalidad. Calificó al modelo económico como “perverso” y consideró que no existen motivos para definir como exitosos los dos años de gestión libertaria.
Tras denunciar que el Presidente consagra “el odio, el insulto y la humillación”, el mandatario bonaerense habló de “condenas injustas”, en alusión a la situación judicial de Cristina Fernández de Kirchner.
La confrontación entre el modelo liberal que impulsa Milei y la propuesta de un Estado con mayor intervención que plantea Kicillof volvió a quedar expuesta en la apertura legislativa. “Es una disputa por el país que aspiramos a ser”, concluyó el gobernador.
Fuente: La Nación.