Los hermanos Alberto y Adolfo Rodríguez Saá enfrentan una pelea interna para quedarse con el poder de la provincia. Mientras uno presidió un Congreso custodiado por la Policía Federal y ocupaba la sede partidaria, el otro lo desafío con un mensaje en las redes acusándolo de “someter a violencia a la población”.
La lucha por llegar a la gobernación llevará a los hermanos a liderar dos listas a gobernador distintas y a competir en elecciones abiertas no obligatorias para definir quien pasa a las elecciones generales.