La decisión se tomó luego de que el cuerpo médico del penal de Ezeiza donde está preso estableciera que se encontraba en condiciones para poder hacerlo.
No está claro si López aceptará declarar esta vez, en la causa que lleva el juez Gabriel Castro, o volverá a negarse como lo hizo ante el juez Rafecas en los tribunales de Comodoro Py, donde comenzó a golpearse la cabeza contra la pared y gritar que le trajesen cocaína.