Pascal es un cachorrito que lo pasó muy mal. Unos chicos en Turquía lo embadurnaron de pegamento por diversión y la sustancia se volvió dura como el cemento.
Pascal tuvo suerte y cayó en las manos de unos veterinarios que lo rescataron. Estuvo a punto de perder una oreja y su piel sufrió importantes heridas, pero afortunadamente la historia tuvo un final feliz.
Habrá que seguir haciendo viral este video para despertar conciencia entre aquellos que creen que es divertido herir a los animales.