La dueña de los dos animales notó la curiosa relación entre ambos y por eso los ha grabado en varias oportunidades, para subir los videos a la web. En Instagram alcanzó rápidamente las 13.000 reproducciones y números similares alcanzaron las copias en Facebook.
La curiosidad de la perra la hizo acercarse a la pileta desde que fue construida. Se acerca al borde y espera la llegada de Frank. Las imágenes muestran como el resto de los peces pasa de largo sin prestarle atención, pero cuando llega el amigo ambos se reconocen, se acercan y parecen besarse. La situación se repite con frecuencia.