Probablemente el dueño de Peeps había visto el video y quiso ver la reacción de su propia mascota si se disfrazaba con un traje de Tiburón, similar a la de su cama, pero de tamaño humano.
Y así fue como apareció en el dormitorio, pero lejos de la reacción de aquel perro del video, el felino no se lo tomó con alegría.
Las imágenes permiten ver el susto de Peeps, cómo sale apurado de la habitación, y luego regresa, asomándose desde la puerta para tratar de entender lo que pasó.
En tres días, el video tuvo medio millón de reprducciones en YouTube.