Nikki Christou es una niña londinense de 11 años de edad que se ha convertido en una celebridad en internet. Es youtuber y da consejos de belleza. Pero con un condicionante especial. Nikki sufre una malformación arteriovenosa que la hacen sufrir deformidades en su rostro.
Ella intenta superar su enfermedad (que conlleva fuertes dolores y peligrosas hemorragias nasales), pese a que ha pasado por 20 operaciones quirúrgicas y ha tenido que acudir al hospital hasta 300 veces.
A través de su canal de YouTube, que tiene más de dos millones de visitas, Nikki intenta concienciar acerca de su enfermedad. Gracias a estos vídeos, sus padres han podido recaudar más de 55.000 libras a través de JustGiving para la investigación sobre su enfermedad y para mejorar los tratamientos. La malformación arteriovenosa afecta, aproximadamente a uno de cada 100.000 individuos.