Un productor rural que estaba sembrando maíz se encontró con un nido de teros que estaba empollando una hembra. El hecho ocurrió en Entre Ríos.
El trabajador levantó la máquina para evitar destruir el nido y los huevos.
Cuando el peligro pasó, la mamá tero volvió a cubrir los huevos para seguir empollando. Incluso fue fotografiada en un primerísimo plano por el productor.
Son muy cuidadosos de sus pichones. Hacen sus nidos en el suelo a campo abierto, razón por la cual son muy sensibles ante cualquier ruido o movimiento extraño.