Miles de argentinos llegaron en caravana a Kazán para ver a la Selección frente a Francia por los octavos de final del Mundial de Rusia.
La invasión argentina fue sobre la hora del partido. Sin aviones disponibles, miles de fanáticos decidieron llegar por tren o auto. Recién ayer por la tarde se conoció que la organización agregó una formación para la medianoche, un gesto que fue bien recibido por los argentinos autoconvocados en las estaciones de Moscú.
La aventura del Viaje a Kazán. Los hinchas argentinos llegan a destino y se está pidiendo U$S 1000 por una entrada. #rusia2018 #mundial2018 #ARG #FRA pic.twitter.com/ojqksm7ARq
— Martín Castilla (@mccastilla) 30 de junio de 2018
#DAEsMundial | Más contento que francés en tren con la hinchada argentina! Desde el tren que va rumbo a Kazán! Carnaval de los hinchas de #ARG. Increíble escena! #Rusia2018 pic.twitter.com/6apwZlWcts
— doble amarilla (@okdobleamarilla) 29 de junio de 2018
Quienes se animaron a viajar en auto cuentan que no fue la mejor experiencia. Tras un primer tramo con rutas en buen estado, después tuvieron que enfrentar caminos mal asfaltados, algunos sectores con piedras y falta de señalización y luces. Una invasión de insectos durante la madrugada le sumó un grado aún más peligroso a la aventura sobre ruedas.
En las calles de la ciudad aparecen historias de miles de hinchas que tuvieron que hacer malabares para viajar y conseguir entradas. Al trueque con croatas -quienes suponían que iban a estar acá- se sumó el negocio que hicieron varios mexicanos que estaban de paso por Kazán y tenían tickets para el partido de mañana. Los valores de reventa que se manejaban el jueves se fueron alterando en los principales sitios digitales: el piso llegó a los 500 dólares (una rebaja del cincuenta por ciento que se explica en que la FIFA puso en venta varias entradas oficiales), pero el techo dio un salto importante y se conseguían boletos VIP & Hospitality a 11.300 dólares (331 mil pesos).
En auto (de 14 a 20 horas de viaje), tren (quienes tuvieron suerte), avión (solo un puñado de hinchas) o micro. Durmiendo en el camino para recuperar energía, pagando un taxi (1.200 dólares la ida) o contratando los micros privados que aparecieron en Moscú a tono con la alta demanda.