Según las estadísticas de la FIFA, la posesión de la pelota fue para Croacia. El seleccionado de Zlatko Dalic retuvo el balón durante el 61% del partido. Pero Argentina no necesitó más que el 39% para marcar la diferencia: un penal de Leo Messi y dos goles de Julián Álvarez aseguraron el pase de Argentina a la Final.
Desde la tribuna, la hinchada fue testigo de los rebotes y la espectacular corrida de Álvarez, que movió la pelota por toda la cancha para marcar el 2-0 a pura potencia.
Faltaron algunos minutos para el implacable 3-0 de Álvarez con asistencia de Messi. Pero el primer gol de "La araña" ya había comenzado a cambiar el ánimo de todos. La Final estaba más cerca que nunca.