El ministro de Salud, Adolfo Rubinstein, asoció la interrupción voluntaria del embarazo al derecho de las mujeres a decidir "libremente" y consideró que es un tema "fundamental" de salud pública que debe ser subsanado con "acciones y medidas" por parte del organismo que encabeza.
Cuenta regresiva para votar el proyecto de aborto: final abierto y Plaza dividida
"Es una división de aguas absurda, estamos todos a favor de la vida. Aquellos que están a favor de la despenalización o que están en contra tienen la vida como un valor implícito, no tiene ningún sentido generar este tipo de divisoria porque no es real", afirmó el político en una entrevista en radio La Red.
Durante este miércoles, la Cámara de Diputados votará a favor o en contra de una ley que busca despenalizar el aborto, donde el Código Penal actual, vigente desde 1921, lo categoriza como delito a no ser que el embarazo resulte de una violación o pudiera causar un peligro de salud para la mujer.
Es por esto que Rubinstein valoró que el presidente, Mauricio Macri, haya abierto el debate parlamentario en torno a esta medida y con ello se pueda haber "visibilizado una problemática social" que estuvo "escondida durante muchas décadas" y que, tras un mes y medio de exposiciones de argumentos a favor y en contra, haya generado un "revulsivo que a estas alturas tiene dinámica propia".
"Independientemente de cuál sea el desenlace, esta discusión va a estar sobre el tapete durante mucho tiempo más", añadió Rubinstein.
Pese a su postura a favor de la despenalización, son numerosas las voces contrarias al proyecto en las filas del oficialismo, pero eso no impidió, según aseguró el ministro, que se tratara en un "ambiente de concordia, respeto y tolerancia".
Macri concedió libertad de voto a los legisladores que responden a Cambiemos y adelantó que no vetará la ley en caso de ser aprobada.
En esta línea, Rubinstein consideró que el debate en comisión, por la que pasaron más de 700 expertos y expertas entre el 10 de abril y el 31 de mayo, fue "muy maduro en general".
Tanto si el proyecto obtiene el visto bueno de la Cámara Baja y del Senado como si no, el ministro aseguró que hay "cuestiones que se consagraron y que fueron productos de este debate" que quedarán suficientemente instauradas como para no "cuestionar las acciones que tienen que ver con la prevención del aborto".
Por ello, recalcó que su organismo continuará trabajando en campañas de prevención, facilitando el acceso a los anticonceptivos y respetando el protocolo de actuación recogido en la normativa.
"Esto no es un partido de fútbol, es un contrapunto de posturas, de percepciones, de perspectivas, son todas respetables y entendibles. Obviamente, yo tengo la de ministro de Salud y me parece que este es un tema fundamental de salud pública, donde tenemos que tomar acciones y medidas", reafirmó.
Por el momento, el resultado de la votación no es del todo predecible, ya que son más de 110 legisladores los que manifestaron su aprobación de la ley mientras que otro tanto se mostraron en contra. Y los indecisos parecen tener la clave.