Se trata de una iniciativa del Consejo Social de la UNLP, concebido como una instancia multisectorial para planificar acciones continuas para el desarrollo productivo y la recuperación de los derechos esenciales de la comunidad y a la vez enriquecer a la Universidad en sus actividades de docencia, investigación y extensión con el aporte de todos los sectores sociales.
El vicepresidente del Área Institucional del Consejo, Marcos Actis, explicó que "el proyecto de la planta de alimentos deshidratados data del 2016 y se reflotó ahora ante la emergencia alimentaria que se padece".
"La idea es trabajar con los productores del cordón hortícola de La Plata y utilizar aquel excedente de cosecha o producción que no se vaya a vender por ser un precio bajo, para elaborar alimento deshidratado y a partir de ahí generar guisos de verduras, con el agregado de arroz y lentejas; y a futuro carne deshidratada, para armar raciones para cuatro personas que puedan ser llevadas a los hogares que lo necesiten", detalló.
El guiso de verdura, con el agregado de lentejas, arroz o carne, se envasaría en porciones de 400 gramos para una familia tipo de cuatro personas, quienes sólo tendrían que hidratarlo y cocinarlo en sus hogares. Se aclaró que incluso ya estarán saborizadas.
La formulación de los alimentos incluirá carbohidratos, proteínas, lípidos (aceite vegetal), vitaminas y minerales, en proporciones recomendadas por médicos nutricionistas.
El 5 de marzo se llamará a licitación para la construcción de la planta en un predio de 60 hectáreas que posee la Facultad de Agronomía en las calles 66 y 167 de la periferia platense; en tanto la UNLP ya pidió la máquina con una la capacidad para deshidratar una tonelada de alimentos.
"La idea es salir rápido con este guiso deshidratado para ayudar a las familias, en principio se buscará hacerlo en agosto próximo", confirmó Actis, según quien en una primera etapa se podría comprar el alimento deshidratado para envasarlo en la planta, mientras se monta la máquina de deshidratado y se obtiene las verduras del cordón hortícola.
Iniciativa oficial
En enero pasado, el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación, en conjunto con el Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales, llamó a investigadores y tecnólogos a participar en el Plan Argentina contra el Hambre.
De esa manera, la cartera de Ciencia y Tecnología convocó en una primera instancia a investigadores de todo el Sistema, que ya contaran con resultados de investigaciones y/o desarrollos tecnológicos y sociales, para incorporar sus aportes en el diseño de políticas públicas de corto plazo.
La iniciativa se propuso sumar al sector científico-tecnológico en diversas acciones comprendidas en el Plan Argentina contra el Hambre, que aborda integralmente diferentes problemáticas vinculadas con el hambre y la pobreza, entre otras:
· Garantizar el derecho a la alimentación;
· Seguridad y calidad alimentaria y nutricional;
· Políticas sanitarias, materno infantil, de primera infancia, adolescencia;
· Educación alimentaria y nutricional;
· Indicadores de calidad de vida;
· Indicadores desigualdad e inclusión social;
· Fortalecimiento de las economías regionales y locales vinculadas a la producción de alimentos.
Cualquier pregunta o inquietud puede ser enviada al correo electrónico cienciacontraelhambre@mincyt.gob.ar. (Télam)
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