Carla Soggiu, de 28 años, salió de su casa el martes para ir a trabajar. Horas más tarde, se activó el botón antipático que llevaba con ella. Se activó una vez, dos veces. Después de eso, no supieron más nada de ella.
La última vez que la vieron estaba a pocas cuadras de su casa en el barrio porteño de Pompeya. Cerca de las seis de la tarde, llamó a su mamá y nunca más pudieron contactarla.
Carla tenía el botón desde el 27 de diciembre pasado. Había denunciado a su expareja y padre de sus dos hijos por violencia de género y violación. También tenía una orden de restricción perimetral.
La primera vez que se activó el dispositivo de seguridad fue a las 20.07. La Policía pudo contactarla y la mujer dijo que estaba desorientada. La segunda vez que se activó fue a las 21.14. en esa oportunidad, dijo que estaba a bordo de un auto desconocido en una calle de barro.
"Carla tiene hidrocefalia. Ella puede estar desorientada, como perdida", contó la mamá de Carla.
Según informó Mauro Szeta, el exnovio de la mujer fue detenido.
La última vez que fue vista, Carla tenia jean, remera manga corta gris oscura con letras blancas.