Los vecinos decidieron invertir la suma de 1.500 pesos por cada una de las catorce cámaras de seguridad ubicadas en postes de luz a lo largo de la calle Argentina al 400.
Desde que visualizaron por primera vez el contenido registrado por las cámaras de tan sólo un día, los vecinos aseguran que observaron "de todo": motochorros, intentos de entraderas, puertas forzadas, robos de neumáticos, etc.
"No queremos ver más a menores de edad robando, queremos que nos den seguridad", reclamó un vecino.