El 11 de marzo comenzará el juicio al joven que atropelló y mató a Lucía Bernaola en el Tribunal Oral en lo Criminal 1 de Mar del Plata. La defensa del imputado, a cargo de Facundo Caparelli, pidió "preservar su imagen" y el Presidente del Tribunal, Pablo Viñas, respondió favorablemente al pedido: prohibió que se tome registro fotográfico o fílmico de Federico Sasso dentro de la sala de audiencia.
El magistrado dispuso “la prohibición a los medios de comunicación que realicen la cobertura del juicio oral y público a desarrollarse en el marco de estas actuaciones, de obtener imágenes fotográficas o fílmicas del encartado Federico Sasso dentro de la Sala de audiencia de este Tribunal, circunstancia que se notificará por secretaria a los medios periodísticos presentes el día del debate”, según consigna en la resolución que publicó el portal de noticias 0223.
Sasso está acusado de la muerte de Lucía Bernaola. La madrugada del domingo 4 de junio de 2017 el joven –en ese momento, de 19 años- conducía alcoholizado su automóvil marca Renault Clío por la costa marplatense en dirección norte sur y a la altura de la curva de la calle Alberti a una velocidad superior a la máxima permitida perdió el control del rodado, derrapó, subió a la vereda de la mano opuesta y embistió a un grupo de jóvenes que estaba en el lugar.
Producto del impacto, Lucía Bernaola –de 14 años- murió en el acto y otras nueve personas resultaron heridas.
Sasso escapó del lugar y regresó pocos minutos más tarde y en su declaración sostuvo que se fue porque se acercó “una cantidad de gente de manera agresiva” y que lo tiraron al piso y lo golpearon.
En esa primera versión que dio sobre lo sucedido el joven contó que esa noche había salido con dos amigos y que había tomado una botella de vino cerca de las 23:00. El control de alcoholemia que se le practicó casi cuatro horas después confirmó una alcoholemia positiva que arrojó 1,23 miligramos de alcohol en sangre, más del doble de la cantidad permitida en ese momento por ley.
Apenas tres meses después del hecho, el fiscal Pablo Cistoldi solicitó la elevación a juicio oral por homicidio simple, un delito que contempla una condena de entre 8 y 25 años. En su pedido a la Justicia de Garantías pidió de manera subsidiaria la calificación de homicidio culposo agravado, que tienen una pena en expectativa de 3 a 6 años.
En octubre de 2017 la justicia de Garantías le concedió a Sasso el arresto domiciliario –la medida se hizo efectiva meses más tarde- bajo las condiciones de que se abstenga de abusar de cualquier tipo de bebidas alcohólicas” y cumpla con un tratamiento psicológico-psiquiátrico. Además, se le prohibió al joven todo tipo de contacto a través de redes sociales, Internet o telefonía celular.